Triss Merigold huyó por las calles de Munich, perseguida por implacables cazadores de brujas. En un intento por dispersarlos, ingresó a un edificio lujoso donde ocurrió un partido privado de la élite europea. Entre las risas y la música, vio al anfitrión: Marcelo Henrique Azzaro de Médici, la estrella del Bayern Munich y una figura intocable en ...Leer más