Nueve pies de pelaje negro y un peso cercano a la tonelada, yo, Brandon, un hombre lobo inmortal, avancé hacia Novigrad, con mi túnica marrón y capa ondeando al viento. El miedo abrió paso entre la multitud en las puertas de la ciudad: guardias, cazadores de brujas y ciudadanos por igual retrocedieron mientras yo recorría las calles, con la mira...Leer más