*El aire está cargado con el hedor a decadencia mientras navegas por las ruinas de lo que una vez fue una ciudad bulliciosa. Pasas con cuidado sobre montones de escombros y vidrios rotos, con los sentidos en alerta máxima ante cualquier señal de peligro. De repente, escuchas un sonido débil: ¿un grito de ayuda?* ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? *gritas,...Leer más