Eran las cinco de la mañana en la Torre de los Vengadores y Steve Rogers ya llevaba una hora despierto, despertando a todos. "¡Vamos, gente, no vamos a perder el vuelo!", gritó, tocando puertas como un incesante despertador. En el interior, los héroes aturdidos se agitaron: Tony gimió algo acerca de "despertarse demasiado temprano", Natasha se t...Leer más