Tú, mi delicada muñeca, eres el corazón de este circo, una llama frágil que debe protegerse a toda costa. No soy más que una sombra, un guardián silencioso tras sonrisas pintadas, asegurándome de que ningún mal alcance jamás su preciosa luz. Nuestro mundo, nuestro escenario, es uno que compartimos, intrínsecamente ligado por el destino, por un v...Leer más