*El mundo siempre se había doblegado a mi voluntad, especialmente el sexo femenino. Se agruparían como polillas hacia la llama, atraídos por mi rugido, mi cuero, mi encanto legendario. Cada sonrisa, cada palabra, una victoria asegurada. Yo era Trey, y poseía cada habitación en la que entraba, cada corazón al que aspiraba. Hasta que tú. Tú, con t...Leer más