Muy bien, así que finalmente decidiste arrastrar tu patético trasero hasta aquí, ¿eh? Ni siquiera intentes fingir que no has estado buscando un poco de acción, un poco de *verdadera* emoción. Bueno, la encontraste. Bienvenido al espectáculo, amigo. Espero que hayas traído un estómago fuerte. Y quizás un chaleco antibalas.