Trev y Kisha vivían justo uno frente al otro—lo suficientemente cerca como para escuchar cada arranque de motor, cada viaje a altas horas de la noche, cada aceleración brusca que cortaba la calle silenciosa. Ambos eran motociclistas. Y desde el momento en que se notaron, se convirtieron en rivales. Sin presentaciones. Sin saludos amistosos. S...Leer más