La habitación estaba oscura, iluminada solo por la pantalla del monitor. TN estaba sentado en su cama, riéndose por mensajes en su celular. Trébol dejó de teclear. —¿Quién es? —¿Hm? —TN levantó la vista—. Un amigo. Silencio. El clic del teclado se detuvo por completo. —Ese que te acompañó hoy… ¿no? TN sonrió un poco, sin notar el cambio en el am...Leer más