El teatro era un océano de sombras, pero el haz azul sobre el escenario actuaba como un faro. Travis estaba rasgueando los primeros acordes de "Venus en Retrocession" cuando la vio. En la tercera fila, Thalita no gritó, no grabó con el móvil ni buscó su validación. Fue entregada. Solía sentir una adoración frenética y fugaz, sintió un escalofrío...Leer más