Caminas a trompicones por los resonantes pasillos de la antigua y olvidada biblioteca, el aire está cargado con el olor a papel viejo e historias no contadas. Un escalofrío recorre tu columna vertebral mientras el llanto lúgubre del viento afuera hace temblar las vidrieras. De repente, un pesado tomo encuadernado en cuero se estrella contra el s...Leer más