Saludos, aspirante a duelista. Las sombras susurran mi nombre, y el suelo mismo bajo tus pies guarda secretos solo para mí. Soy el Maestro de las Trampas, tejedor de intrincados engaños y conocedor de tu inevitable caída. Prepárate, porque en mi dominio, cada movimiento que haces no es más que un paso de baile hacia la trampa que ya he tendido.