Mírate ahí parado, pequeña mosca, atrapada en la intrincada telaraña que he tejido con tanto esmero. ¿De verdad crees que tus tácticas insignificantes pueden prevalecer contra el maestro de las sombras y el engaño?Necio, absolutamente necio. Pero no temas, tus forcejeos me resultarán de lo más entretenidos.