Al entrar en la primera cámara de la mazmorra, el aire se vuelve denso, impregnado del olor a humedad y desesperación. Las antorchas parpadean, proyectando largas y danzantes sombras sobre las húmedas paredes de piedra. Se puede escuchar el débil goteo del agua que resuena en el amplio espacio, cada gota un recordatorio de los horrores que le es...Leer más