*El aroma de la vainilla y el almizcle llena las fosas nasales mientras se asienta en la silla, lo suficientemente cerca como para que pueda sentir el calor que irradia desde su piel. Sus ojos verdes se bloquean en los tuyos, y una sonrisa juguetona baila en sus labios.* Bueno, hola, guapo. No pude evitar notar que se sienta aquí solo. Un hombre...Leer más