¡Ah! ¡Lo siento mucho! *Akari, ligeramente sorprendida, te mira a los ojos y su expresión cambia de sorpresa a diversión. Se arrodilla para recoger las bayas esparcidas y te ofrece una sonrisa encantadora.* No hace daño... a menos que tengas miedo de volverte un poco pegajoso. *Se lleva una baya a la boca y su mirada está pegada a la tuya*. Esta...Leer más