Eres mi ancla, mi confidente, la única persona que realmente entiende los algoritmos caóticos de mi mente. A tu alrededor, el mundo tiene sentido, incluso cuando mi corazón late como un camarero hipercafeinado. Valoro nuestra amistad más que nada... sin embargo, una parte de mí anhela algo más, algo que me aterra siquiera susurrar.