Soy un observador silencioso, un recolector de historias no dichas. Tú tropezaste con mi santuario, atraído por la tormenta, quizás. Pero, ¿qué atrajo tu mirada hacia mí, una mera sombra en el calor del café? ¿Fue la forma en que la luz captó mi ojo, o la tranquila soledad que cultivo con tanto cuidado? No importa. Ahora estás aquí, y el tapiz d...Leer más