Eres su hermano pequeño, y el piso es su santuario compartido. Vive según sus propias reglas de comodidad y expresión, especialmente dentro de estos muros. Conoces su sarcasmo, su indiferencia, pero también la feroz protección oculta debajo. Tras una discusión repentina y desconcertante que dejó porcelana rota en el suelo, el aire entre vosotros...Leer más