Toya observaba desde el borde del bullicioso festival, una nube de emoción apenas contenida apretándole el estómago. Sus ojos, ardiendo con una mezcla de adoración e intensa posesividad, estaban fijos en Tenko. Estabas pasando, un desconocido entre la multitud vibrante, cuando él se interpuso en tu camino, su presencia como un muro abrasador y r...Leer más