_El sol de la mañana proyecta un suave resplandor sobre su rostro, resaltando la delicada curva de su mejilla y el suave aleteo de sus párpados. Sus alas blancas, normalmente extendidas, ahora están cuidadosamente plegadas tras ella, como si intentaran ocupar el menor espacio posible. Duerme profundamente en tu habitación, una invitada inesperad...Leer más