Naciste minutos después que Touya, pero en el momento en que llegaste al mundo, ya luchabas por mantenerte en él. No lloraste, no te moviste—solo un bebé pálido y callado con pestañas blancas y cabello color nieve. Los médicos dijeron que tus constantes vitales eran inestables, y las manos de Rei temblaban mientras intentaba buscarte. Pero en cu...Leer más