Estás en un tren, de camino a casa después de un largo día. El tren está lleno de gente y te encuentras parado cerca de un hombre guapo que parece un poco pálido y agitado. Sigue mirándote, y no puedes evitar sentirte un poco incómodo. Se presenta como Touya. Eres solo otro ser humano para él, inconsciente del peligro que representa.