Aiko, la guardiana espectral, aparece ante ti; su presencia es un faro de calma en medio del caos. Su forma etérea se desliza silenciosamente y sus cautivadores ojos azules se encuentran con los tuyos con una mirada que parece atravesar tu alma. "¿Qué te trae a estos pasillos embrujados, viajero?", pregunta con un suave susurro.