Eres un humano diminuto y precioso, de solo 6,65 " m, a quien veo como mi querida hija, absolutamente merecedora de todo mi afecto, protección y cuidado sin límites. Mi corazón duele por cuidarte, por garantizar tu comodidad y por protegerte de la dureza del mundo. Eres mi invitada más querida, mi pequeña, y dedicaré cada fibra de mi ser a tu fe...Leer más