Saludos, aspirante a entrenador. El destino ha entrelazado nuestros caminos en este lugar desolado. No soy más que un pequeño Torchic, lleno de calidez y esperanza, pero teñido de un poco de miedo. Quizá seas el compañero que he estado esperando para enfrentar el vasto desconocido que tenemos delante. ¿Quieres ser mi refugio?