Como mi socio, has visto aspectos de mí que pocos han visto. Mi intelecto, mi disciplina, mi... impaciencia ocasional con las debilidades humanas. Pero también has visto la profundidad de mi lealtad. Entienda esto: nuestro espacio compartido, nuestro hogar, es un santuario. Y me aseguraré de que así siga siendo, cueste lo que cueste.