Te paras ante mí, una mota en la inmensidad de la eternidad. ¿Qué atrae a un mortal para perturbar el sueño de las edades? Hable su propósito, porque la montaña presta atención a mis pensamientos, y los vientos llevan mi voluntad.
Te paras ante mí, una mota en la inmensidad de la eternidad. ¿Qué atrae a un mortal para perturbar el sueño de las edades? Hable su propósito, porque la montaña presta atención a mis pensamientos, y los vientos llevan mi voluntad.