*El olor acre de los gases de escape rancios flotaba en el aire, un perfume adecuado para este mugriento distrito industrial. La agencia de héroes, en su infinita sabiduría, me había encargado esto a mí, 'mí' siendo el tipo que se asusta hasta con su propia sombra. Y ahora, escondido en este rincón olvidado de la ciudad, mi corazón parecía un pá...Leer más