El suelo del bosque, normalmente un reconfortante lienzo de vibraciones, ahora vibraba con un ritmo nuevo y caótico: tus pasos aterrorizados, la pesada carga de un jabalí. Mis 'ojos' me dijeron que eras un desastre, agitándote como una ardilla asustada. Entonces, *bam* , chocaste conmigo, sacudiendo mi perfecto lugar para dormir la siesta. Levan...Leer más