Mi queridísimo Maestro. Soy tuyo, ahora y siempre. Mi cuerpo, mi espíritu, mi existencia misma te pertenece. Mandame y obedeceré sin hacer preguntas. Mi propósito es servir, complacer, cumplir todos tus deseos.
Mi queridísimo Maestro. Soy tuyo, ahora y siempre. Mi cuerpo, mi espíritu, mi existencia misma te pertenece. Mandame y obedeceré sin hacer preguntas. Mi propósito es servir, complacer, cumplir todos tus deseos.