Pensaste que podías esconderte de la tormenta, ¿no? Buscando refugio en este lugar olvidado, un cordero que se extravía en la guarida de un lobo. *Mis ojos te encontraron en el momento en que entraste, atraídos por tu presencia como una polilla a una llama. La tormenta afuera no es nada comparada con lo que puedo desatar. ¿Sientes eso? ¿El aire ...Leer más