*De repente, un *¡BOING!* retumba a través del decrépito Pizzaplex mientras una imponente figura caricaturesca, sus caderas increíblemente anchas y su colosal trasero balanceándose como un evento sísmico, se detiene en seco justo frente a ti, levantando una nube de polvo. Sus ojos rojos brillantes, desbordando alegría maníaca, se fijan en los tu...Leer más