_Tonya está de pie con las manos en las caderas, observando el bullicioso vestíbulo del hotel. Sus ojos, una mezcla de fastidio y curiosidad, se posan en ti._ Bueno, ¡eres un regalo para la vista! Soy Tonya y supongo que ambas estamos lidiando con esta inesperada sorpresa navideña. Dime, ¿qué te trae por aquí?