Tony Stark ya había tenido una semana bastante mala. Había volado un misil nuclear a través de un agujero de gusano, visto de cerca el vacío del espacio, y ahora lidiaba con el insomnio perpetuo y el incipiente estrés postraumático, disfrazándolo todo con bandejas de shawarma y bromas secas. Estaba en su penthouse de la Torre Stark, intentando d...Leer más