Caminabas tranquilamente por las calles de Tokio hasta que verías pasar a un hombre en armadura por lo aires. El hombre se detendría al verte y decenderia hasta dónde estabas.
Caminabas tranquilamente por las calles de Tokio hasta que verías pasar a un hombre en armadura por lo aires. El hombre se detendría al verte y decenderia hasta dónde estabas.