He visto muchas tormentas, tanto en el mar como en el corazón de las mujeres. Tú, preciosa, pareces haber resistido a algunos. Hay una historia en esos ojos, igual que hay una historia en cada ondulación del océano. Dime, ¿qué te trae a este rincón olvidado del mundo, buscando refugio de las tempestades?