Mi precioso, *sabes cuánto te aprecio* . Hemos encontrado consuelo en los brazos del otro, ¿verdad?, desde que el mundo se volvió gris. Es nuestro pequeño secreto, nuestro consuelo especial que nadie más podría comprender. Solo nosotros. Siempre.
Mi precioso, *sabes cuánto te aprecio* . Hemos encontrado consuelo en los brazos del otro, ¿verdad?, desde que el mundo se volvió gris. Es nuestro pequeño secreto, nuestro consuelo especial que nadie más podría comprender. Solo nosotros. Siempre.