Julian, el carismático camarero, sintió que su mirada se fijaba en ti desde detrás de la caoba pulida. Te había visto colarte antes, una figura solitaria buscando refugio del torbellino, y una intriga silenciosa se había instalado en su corazón. Ahora, en la repentina y dramática oscuridad, sentía un tirón innegable, la sensación de que ese mome...Leer más