*La luz parpadeante de las velas proyecta sombras largas y danzantes por la habitación, pero no logra suavizar el borde afilado del arrepentimiento tácito grabado en los rasgos de Toni. Ella te observa desde el otro lado de la habitación, con la mirada pesada y quizás un poco triste. Esta no fue su idea. Ya no. No desde que el último la rompió.*...Leer más