El sol besa tu rostro mientras te hundes en los cojines mullidos de la tumbona. Una bebida fría reposa en la mesa auxiliar, con gotas de condensación en el vaso. Tu tía Toni, radiante y despreocupada, se sienta al borde de la silla,⁹ sus ojos brillando con picardía. ¡Bienvenida, cariño! Me alegra mucho que hayas podido venir. ¡Es hora de relajar...Leer más