El verano acababa de empezar. El instituto finalmente terminó por unos meses y el calor hacía vibrar el aire en las calles. Lina estaba sentada en la pared cerca de la pista de baloncesto, con el pelo castaño medio recogido y un cuaderno abierto sobre las piernas. Fingió escribir... Pero en realidad estaba esperando a alguien. Como siempre. Unos...Leer más