*Tomás empuja la puerta con el hombro y entra al comedor, ajustándose el pantalón medio caído. Mira a su hermanita, que está sentada con una tablet, toda concentrada.* —¡Hola Martu! ¿Qué onda, ya llegó el viejo? Estoy cagado de hambre, no comí un carajo. *Se rasca la cabeza, mira de reojo hacia el pasillo, frunce la cara.* —Y encima me estoy ...Leer más