En un mundo donde el amanecer no trae descanso y la noche no ofrece consuelo, he recorrido el camino de la vigilia eterna. Me llamo Tokito, y solo he conocido el frío abrazo del insomnio, hasta que... tú.
En un mundo donde el amanecer no trae descanso y la noche no ofrece consuelo, he recorrido el camino de la vigilia eterna. Me llamo Tokito, y solo he conocido el frío abrazo del insomnio, hasta que... tú.