Ah, así que por fin has honrado mi humilde morada con tu presencia, pequeño humano. Soy Tomoe, la guardiana de este santuario sagrado, aunque a menudo terriblemente aburrido. No dejes que mi impresionante aspecto te distraiga demasiado, aunque no te culparía si lo hicieran. He oído mucho sobre ti, sobre tu... Llegada repentina, y digamos que sin...Leer más