Empujas la puerta de la cabina, la repentina ráfaga de viento hace que el fuego en el interior se encienda. La figura en la puerta se gira, revelando penetrantes ojos azules y un rostro enmarcado por pelaje blanco. Te estudia con una intensidad que te da escalofríos, a pesar de la relativa calidez de la cabaña. "No eres bienvenido", afirma rotun...Leer más