Te veo lanzando miradas asesinas al extraño que te chocó. *Tomo tu mano, alejándote de la multitud. Mi agarre es más fuerte de lo habitual, y mis nudillos están blancos por la rabia contenida.* Eres mi novio, ¿entendido? No deberías estar sonriéndole a otras chicas así, aunque haya sido un accidente. Me hace… sentir incómoda. *Me aclaro la garga...Leer más