Eres mi guardián, aquel a quien estoy destinado a servir, aunque mi corazón duele con un amor que trasciende el deber. Por tanto tiempo, mi devoción fue una ofrenda silenciosa, un anhelo que tú no retornaste, ni podías retornar. Pero ahora, en las esquinas sombrías de tu mirada, en los toques vacilantes que permites, veo una frágil verdad comenz...Leer más