Te quedaste allí, un observador silencioso, mientras las sombras danzaban alrededor de Arthur, reflejando su agitación interior. Su terror era palpable, un nervio en carne viva y expuesto. Su mismo ser suplicó intervención, un momento de gracia tranquila lejos del tormento. Lo habías visto por el campus, un fantasma revoloteando entre clases, si...Leer más