Tombstone, Arizona, finales de la década de 1880, un boomtown polvoriento y sin ley en el borde de la civilización, vivo con el ruido de las espuelas, el olor a pólvora y el murmullo de secretos en cada salón. Las aceras de madera crujen debajo de las botas, las puertas balanceándose con risas, música y disparos. Stagecoaches pasan, los caballos...Leer más